Contrastes: USA-Colombia
Persona del año
Estados Unidos vs. Colombia
Ingrid Betancourt vs. Juanes (la voz del secuestro vs. la voz del entretenimiento)
Hablando de prioridades…
Estados Unidos vs. Colombia
Ingrid Betancourt vs. Juanes (la voz del secuestro vs. la voz del entretenimiento)
Hablando de prioridades…
It’s not about you, Barack Obama. It’s about the American people.
Postcards from an observer
“DMG/DRFE no es una pirámide”
Dicho por todas estas empresas cada vez que les interrogan, hasta que caen.
Entiendo que quieran respeto, y lo tienen. Entiendo que quieran menos guerra, el gobierno esta trabajando en eso. Quieren tierras, pero en una fiducia y procesar coca (según ellos). Quieren entrar en el TLC, no creo que tengan economistas, y si lo tienen, pues que lo muestren (yo no los he visto).
Quieren buenas medicinas, escuelas, igual que la gran mayoría de colombianos.
Colombia tiene mucho que mejorar, pero no a punta de beneficiar a una población específica.
Esta es caso aparte:
“El triunfo del nuevo presidente de los estadounidenses se debe a años de lucha por forjarse un mejor futuro. Hijo de una relación interracial y abandonado por su padre desde temprana edad. Estos problemas auguraban a un ciudadano resentido social. Auguraban, también, un ser rencoroso y que pedía todo sin ofrecer nada a cambio.”
No muestro más porque me parece sino ridiculo, altamente ofensivo lo que escribe este personaje. Con cada frase de este escrito se puede escribir un tratado para refutarlo. Y pensar que esta escrito en un blog de eltiempo.com. La diversidad de opiniones no justifica ofensas personales contra nada más y nada menos que el pueblo afro-americano de US. Sera que los negros en america son predispuestos a nacer resentidos. O lo más probable, sera que los editores de El Tiempo no leen estos ‘escritos’; y además, que conexiones tendrá este personaje para escribir semejante basura.
PD: Los indígenas tienen peticiones válidas, pero el país tiene tanto que mejorar, que beneficiar a los indígenas a costa de los demás pobres colombianos no opino que sea justo. Que vean los cinturones de miseria en Cartagena, a 5 Km de las propiedades más caras del país, y se daran cuenta que solo Africa es comparable.
Presidente Uribe. Ante el pedido de sectores de opinión de bajar el tono de la confrontación de poderes.
Sencillamente irresponsable, esperemos que no sea verdad.
“La oficina de envigado es la organización más podersoa de colombia, por su control mataron a pablo escobar, por su control mataron a carlos castaño, por su control mataron a [...]“
Gustavo Petro. Congreso de la República
Estábamos todos anonadados, un paisa, de esos tranquilos, trabajadores, certeros y firmes en sus convicciones iba a ganarle al jefe de la no dicha elite populista colombiana. Había llegado de un 2% de popularidad, con un desconocimiento popular total, al 40-50% de intención de voto en las elecciones de 2002.
Dicho y hecho, ganó en la primera vuelta y el país respiró, su promesa de acabar con la poderosa guerrilla de las FARC calaba demasiado bien en las mentes esperanzadas de los colombianos, y para ponerlo en términos crudos, en el electorado.
Poco a poco las FARC y la violencia (equiparable en tiempos modernos a la época de la ‘violencia’ que vivieron nuestros abuelos) fueron perdiendo terreno, de repliegue pasó a permanencia, y de permanencia a inevitabilidad. La economía fue mejorando, gracias a una sensación de estabilidad macroeconómica y la estrategia de seguridad democrática dada por el gobierno. El desempleo bajo a cerca de un dígito, y la economía creció en porcentajes cercanos a la época donde los colombianos (y solo nosotros) llamábamos a Bogotá la Atenas Suramericana, mejor dicho, a pesar de sus imperfecciones, la perfección parecía perfecta.
Pero llegó la realidad.
Una gordita iba a aguar la fiesta. Yidis Medina, una política corrupta, desvergonzada y mentirosa, le dijo a la corte que le habían comprado su voto, y la corte le creyó a pesar de sus inconsistencias y ansias de poder. Con todo y los ataques personales de la Corte Suprema a la presidencia, el Presidente fue más allá en irresponsabilidad, ahora disque convoca un referendo para legitimar una elección que no ha sido deslegitimada. Todo para desviar la atención de un fallo que aunque parcial, no deja de esconder lo que puede hacer un gobierno para lograr lo que quiere. Bien dice el proverbio popular, la mejor defensa es el ataque.
Aquello que algunos en el pasado irresponsablemente llamaron embrujo autoritario, esta vigente a todas luces ahora, presente como una gran cortina de humo que esconde los niveles de hipocresía de la política colombiana. Como si comprar congresistas fuera nuevo, como si absolutamente todos los presidentes anteriores a cambio de lealtad no habrían ofrecido cargos públicos a congresistas, incluido el más distinguido ex presidente de la política colombiana: Ernesto Samper. Que como un D’Artagnan vigilante todavía desenvaina su filosa y cicuta espada en la política colombiana.
Oh, pueblo colombiano, de la hipocresía y ataques personales vivirás y morirás.
Solo espero que estos actos de gran e inimaginable irresponsabilidad política y desprestigio institucional no cambie el talante de los buenos dirigentes que tiene Colombia, porque los hay.
Al senador Carlos García se le abrió investigación en la Corte Suprema de Justicia por la investigación de la parapolítica. Al parecer, fue nombrado en una investigación en curso en la Fiscalía, por lo que esta envió documentos a la Corte Suprema que abrió la indagación contra el senador. En una movida responsable, u obligada, el senador renunció a la presidencia del partido de la U.
Se barajan varios nombres para reemplazar a Carlos García como presidente de la U. Aunque no he sido muy seguidor ni de las propuestas ni de la presidencia de Carlos García en el mal llamado partido (más bien congregación Utópica para tener más votos a costa del presidente Uribe), sí causa sosobra que el jefe de la U, una de las agrupaciones de congresistas más grandes del país se vea inmerso en un problema legal de este calibre.
Celebro, sin embargo, que la senadora Gina Parody sea uno de los nombres que se barajan para reemplazarlo. Al menos algo de transparencia y claridad en la presidencia de la U, serán enormemente bienvenidos por el país.
Gracias a La W, y a El Tiempo por información sobre este articulo.
Sin ninguna duda el congreso actual es ilegítimo, en el término moral. Más de 40 congresistas investigados o en la cárcel es una cifra escalofriante para un pequeño país como Colombia; pero más escalofriante es llevar a Colombia, por medio de un mecanismo extra constitucional, hacia el colapso institucional.
Esto fue lo propuesto por la senadora Gina Parody. Según ella, hechos extraordinarios llevan a medidas extraordinarias, esto sin que se analicen más detenidamente los efectos que esta supuesta mesiánica medida extra constitucional tendría en la institucionalidad democrática colombiana. Esta propuesta puede llevar al estado colombiano hacia una dictadura del tipo Fujimori perjudicial para el país. Lo que único que se obtendría sería más poder para el presidente y aún menos legitimidad internacional, y nosotros los colombianos felicez y contentos porque tenemos un nuevo Congreso.
Si le entendí bien a la senadora, ella pretende que la sola sospecha de ilegalidad en la elección sería suficiente para detener a los congresistas de ser elegidos. Esta es una medida que aunque popular, no refleja la realidades actuales del estado colombiano, donde se ha hecho mucho para mejorar la justicia, pero esta todavía está muy relacionada con la política, y cualquier congresista sería susceptible de que un enemigo político le armara un montaje para que previniera de ser elegido, incluso ella misma. Sería demasiado peligroso para la política colombiana. Sería, en el mejor estilo de Uribe, una Hecatombe. Ella pretende llevar iniciativas, por ejemplo, como la séptima papeleta, que fue el primordio de la actual constitución de Colombia, al escenario nacional, para por lo menos llamar a nuevas elecciones legislativas. Esta propuesta no cuenta con la apatía actual del electorado, y la satisfacción con las instituciones colombianas como la presidencia y las F.F.M.M. Con todo respeto por la admirable labor de la senadora Parody, es un poco ingenuo pensar que eso sería viable en la coyuntura actual.
Otro hecho importante es, si se cuestiona la legitimidad del congreso, por qué no se cuestiona igual la legitimidad de la elección presidencial. A pesar de la amplia votación que obtuvo Uribe, como se podría saber quién fue el que le dio los votos a quién, si Uribe a los ex congresistas, o los ex congresistas a Uribe. Sería una discusión que mas que sanar heridas, como lo harían fallos judiciales, levantaría ampollas amargas y profundas en la política colombiana, difíciles de sanar en el futuro mediato. El solo hecho de decir, como lo hace Parody, que no hay investigación presidencial contra Uribe es suficiente para legitimarlo es simplista y desacertado. El no ha tenido investigaciones judiciales porque las acusaciones contra el presidente son realizadas por un órgano político que es enteramente afín al presidente Uribe.
Si bien la propuesta es sana en el sentido de que eleva el debate nacional acerca de que hacer con un congreso deslegitimado, la vía constitucional no es una opción en la democracia, la vía constitucional es la única vía por la cual se deben esgrimir conflictos como el que Colombia está enfrentando actualmente.
PD: Buena la decisión de Uribe de cerrar las puertas a la dictadura de facto en Colombia.
PDD: Luis Fernando Velazco: ¿Un hombre corrupto? O cacería de brujas… Ojalá el afán de mostrar resultados, no se lleve a justos por pecadores.
Email: angel.paternina@gmail.com
Foto sacada de economist.com
Todo sea por la paz de Colombia.
El debate con los dos candidatos principales a la alcaldía por Bogotá en CM& estuvo muy interesante. A pesar de que el candidato del PDA, Samuel Moreno estuvo muy bien políticamente, las propuestas de Peñalosa son mucho más ambiciosas, realistas y tienen más visión de ciudad. Un metro subterráneo simplemente no se puede hacer por razones de dinero, y eso se le va a devolver como un boomerang gigante y estrepitoso al candidato Moreno si gana las elecciones. Y aunque se pudiera hacer no sería para nada recomendable por las restricciones económicas que tiene este país.
Moreno se salio del pensamiento ideológico e insistentemente comenzó a atacar a su candidato casi brutalmente con papeles, documentos y piritongas políticas que no calan bien para un candidato del Polo, candidatos que se han destacado por su disciplina política de controvertir con ideas y propuestas y no con ataques personales.
Peñalosa por su parte estuvo más humilde e interesante, a pesar de que no lo suficiente para llegar al electorado. Con propuestas serías y realizables. A pesar de que estuvo un poco técnico, sus promesas de campaña son de lejos mucho más realizables que las del candidato del Polo.
Según Wikipedia, un héroe es una persona que realiza una hazaña extraordinaria y digna de elogio.
Lo paradójico es que nos encontramos con héroes todos los días y no nos damos cuenta, el tipo del tinto, el hombre que nos lustra las botas, el humilde clérigo -y honesto, en estos tiempos de escándalos- que dedico su vida al servicio a la comunidad, el artista o deportista que con disciplina y talento enorgullece la bandera del país. Todos ellos son héroes.
Un héroe no está para aumentar el ego, y nunca lo estará. Está para brindar soporte y en casos especiales enorgullecernos de ellos, es como nuestro hijo al que hay que cuidar y apoyar.
Para todos ellos un saludo de parte mía y los lectores de este blog.
-juste un type
El editorial de Carlos Gaviria del sabado 18 de agosto de 2007, a pesar de ser muy bueno, está equivocado, solo tiene tres o cuatro frases que rescatar, y casi justifica la vía armada para la realización de cambios sociales. Primero, la revolución francesa acogió el delito político, pero se traicionó a si misma en “El Régimen del Terror”. Segundo, El mundo esta entrando en un proceso de madurez política, donde antes eran necesarios en Colombia 100 muertos para provocar repudio, ahora son 11. Donde antes Estados Unidos necesitaba 50.000 para que la opinión pública estuviera en contra de una guerra, ahora son 5.000. La democracia, lo que profesamos aquí en Colombia, ha llegado a un punto de madurez política donde los transgresores armados del régimen en el mundo ya no son llamados enemigos –en el sentido completo de la palabra-, sino terroristas por su poco real impacto físico en la gran población.
Es una posición preocupante la de un ex magistrado de la corte constitucional, esta en pocas palabras justificando la lucha armada para realizar cambios sociales. Posición adversa a lo que se autodenomina demócrata. Además de estar políticamente ayudando a sembrar la supuesta cercanía entre el polo y las FARC.
Los paramilitares no son sediciosos, pero en el proceso de paz donde se están desmovilizando 20.000 personas, es importante implementar mecanismos para salvarlo.
La carrera para la alcaldía de Bogotá se calentó, o mejor dicho, se enfrió; con Samuel Moreno llevando una amplia ventaja sobre su rival Enrique Peñalosa, ex alcalde de Bogota y creador del sistema masivo de transporte público Transmilenio.
La increíble fuerza de la candidatura de Samuel Moreno radica básicamente en su partido, el Polo Democrático Alternativo (PDA), que en un futuro cercano tiene posibilidades reales de poder en Colombia. La política democrática da para todo, y esta campaña demuestra lo saludable que es para la democracia partidos fuertes que luchen por el poder de forma organizada en base a ideales y no a intereses económicos.
¿Quién iba a pensar que la candidatura de Moreno tendría tanta fuerza? Ni si quiera él mismo. Principalmente con un contendor tan fuerte como Enrique Peñalosa. Esa ventaja se debe a varios agentes, de los cuales casi ninguno tiene que ver con el carisma del candidato del Polo, teniendo que ver –como buen político que es Moreno– más con el aprovechamiento de los factores que lo llevaron allí. El primero de ellos es el mismo partido. Una coalición fuerte que incluye no solo a los simpatizantes de Moreno si no de la ex precandidata a la alcaldía Maria Emma Mejía. En este sentido la consulta popular del Polo fue todo un éxito, unió las bases y los esfuerzos electorales en un solo candidato, sin rencores ni luchas internas, pero sí en una sana discusión. El segundo factor es la administración Luís Eduardo “Lucho” Garzón, que ha sido exitosa en ganarse los votos de los sectores populares con los programas sociales que han calado positivamente en la población pobre de Bogota. “Lucho” es un alcalde con el cual se identifican, y por el cual confían, y quieren un candidato de su mismo partido que continúe con sus programas sociales.
El tercer punto sería el contendor Enrique Peñalosa; llegó arrogante, elitista y técnico. Eso no cala bien en el electorado. Transmilenio, su más grande realización, ha tenido acusaciones de ser lento e ineficiente, así como también de ser más caro que el sistema de transporte público regular. Además, el lema que Peñalosa escogió para esta campaña, “por una Bogotá aun mejor”, desprecia sectores pobres de la población, solo teniendo en cuenta la clase media alta y alta de la ciudad de Bogotá
¿Quien le puede decir a una persona luchando con que comer y sin poder trabajar que su vida está bien?
Es tal el desatino del lema, que enfatiza lo bueno que ha hecho “Lucho” Garzón en su administración y refuerza el Polo Democrático como una muy buena alternativa de poder.
Como cuarto y último factor en mi opinión están sus propuestas, la idea de no hacer Transmilenio por la carrera 7º le ha ganado votos y apoyo del Norte (mayoría pudiente), que de otra manera iría con el candidato independiente Enrique Peñalosa. La continuación de los comedores comunitarios, que ideó “Lucho” Garzón y que sin duda continuará Moreno tiene adeptos en la población pobre.
Desafortunadamente es muy tarde para realizar cambios, y lo que pegó, pegó. Y eso fue Samuel Moreno. Tiene que pasar algo fantástico –a veces común en este país macondiano- para que Peñalosa gane.
La única esperanza de Peñalosa es que las encuestas estén sumamente equivocadas, algo tampoco infrecuente en este país.
16 de agosto de 2007
Oscar Collazos. Columna de El Tiempo. 16 de agosto de 2007.
A pesar de pensar que el documental de Pirry debio de ser menos amarillista, no deja de ser totalmente cierto.
El Chavo es un programa clásico de la televisión mexicana y latinoamericana, 30 años después sigue divirtiendo con su humor simple y efectista. Es, guardando las proporciones, “los Simpson latinoamericano”, por su humor. Pero me veo comedido a lanzar esta diatriba en contra de un programa que se ha venido presentando por más de una hora todos los días después de hace casi 30 años. Es en pocas palabras exhaustivo, repetitivo y cercenador de la mente colombiana. Debo reconocer que el chavo sirvió como programa de entretenimiento cuando era niño; pero adultos, personas que deberían tener un bagaje intelectual o una experiencia de vida, viendo el Chavo del Ocho, en vez de estar haciendo algún bien por su país, o por si mismos, lo encuentro inexplicable.
El Chavo es un programa que con su humor repetitivo y adormecedor cautiva y entretiene. Nos hace dejar de pensar en las cosas que realmente queremos: nuestra familia, amigos, colegas, el planeta. Nos hace dejar de pensar. En pocas palabras perpetúa la mediocridad colombiana. Los Simpson’s, al menos se presentan con un humor negro y crítico de nuestra sociedad que nos hace explorar y usualmente reírnos de nuestros defectos, reconociéndolos, haciendo burla de ellos, e impulsar su corrección de una forma cómica y usualmente estúpida a través de Homero. En cambio, El Chavo se presenta con un humor resignado y complaciente con las desigualdades sociales, sin ningún tipo de reacción social o cultural.
No se puede negar que tiene buen rating, y no es culpa de los canales de televisión, somos los televidentes los que debemos pedir televisión de calidad, pedir documentales, películas de calidad, series que emocionen, en vez de ver el humor entumecedor del Chavo del Ocho.
13 de agosto de 2007
María Jimena Duzán. Columna del diario El Tiempo. 13 de agosto de 2007
9 de agosto de 2007
Comunicado oficial de la Comisión Nacional de Televisión de Colombia. 9 de agosto de 2007.
Era hora de abrir la licitación del tercer canal privado de televisión para que haya más pluralidad en la televisión colombiana.