Jun 30 2008

La ilusión que no fue…

Estábamos todos anonadados, un paisa, de esos tranquilos, trabajadores, certeros  y firmes en sus convicciones iba a ganarle al jefe de la no dicha elite populista colombiana. Había llegado de un 2% de popularidad, con un desconocimiento popular total, al 40-50% de intención de voto en las elecciones de 2002.

Dicho y hecho, ganó en la primera vuelta y el país respiró, su promesa de acabar con la poderosa guerrilla de las FARC calaba demasiado bien en las mentes esperanzadas de los colombianos, y para ponerlo en términos crudos, en el electorado.
Poco a poco las FARC y la violencia (equiparable en tiempos modernos a la época de la ‘violencia’ que vivieron nuestros abuelos) fueron perdiendo terreno, de repliegue pasó a permanencia, y de permanencia a inevitabilidad. La economía fue mejorando, gracias a una sensación de estabilidad macroeconómica y la estrategia de seguridad democrática dada por el gobierno. El desempleo bajo a cerca de un dígito, y la economía creció en porcentajes cercanos a la época donde los colombianos (y solo nosotros) llamábamos a Bogotá la Atenas Suramericana, mejor dicho, a pesar de sus imperfecciones, la perfección parecía perfecta.

Pero llegó la realidad.

Una gordita iba a aguar la fiesta. Yidis Medina, una política corrupta, desvergonzada y mentirosa, le dijo a la corte que le habían comprado su voto, y la corte le creyó a pesar de sus inconsistencias y ansias de poder. Con todo y los ataques personales de la Corte Suprema a la presidencia, el Presidente fue más allá en irresponsabilidad, ahora disque convoca un referendo para legitimar una elección que no ha sido deslegitimada. Todo para desviar la atención de un fallo que aunque parcial, no deja de esconder lo que puede hacer un gobierno para lograr lo que quiere. Bien dice el proverbio popular, la mejor defensa es el ataque.

Aquello que algunos en el pasado irresponsablemente llamaron embrujo autoritario, esta vigente a todas luces ahora, presente como una gran cortina de humo que esconde los niveles de hipocresía de la política colombiana. Como si comprar congresistas fuera nuevo, como si absolutamente todos los presidentes anteriores a cambio de lealtad no habrían ofrecido cargos públicos a congresistas, incluido el más distinguido ex presidente de la política colombiana: Ernesto Samper. Que como un D’Artagnan vigilante todavía desenvaina su filosa y cicuta espada en la política colombiana.

Oh, pueblo colombiano, de la hipocresía y ataques personales vivirás y morirás.

Solo espero que estos actos de gran e inimaginable irresponsabilidad política y desprestigio institucional no cambie el talante de los buenos dirigentes que tiene Colombia, porque los hay.


Apr 1 2008

Acerca de la propuesta de revocar el Congreso

Sin ninguna duda el congreso actual es ilegítimo, en el término moral. Más de 40 congresistas investigados o en la cárcel es una cifra escalofriante para un pequeño país como Colombia; pero más escalofriante es llevar a Colombia, por medio de un mecanismo extra constitucional, hacia el colapso institucional.

Esto fue lo propuesto por la senadora Gina Parody. Según ella, hechos extraordinarios llevan a medidas extraordinarias, esto sin que se analicen más detenidamente los efectos que esta supuesta mesiánica medida extra constitucional tendría en la institucionalidad democrática colombiana. Esta propuesta puede llevar al estado colombiano hacia una dictadura del tipo Fujimori perjudicial para el país. Lo que único que se obtendría sería más poder para el presidente y aún menos legitimidad internacional, y nosotros los colombianos felicez y contentos porque tenemos un nuevo Congreso.

Si le entendí bien a la senadora, ella pretende que la sola sospecha de ilegalidad en la elección sería suficiente para detener a los congresistas de ser elegidos. Esta es una medida que aunque popular, no refleja la realidades actuales del estado colombiano, donde se ha hecho mucho para mejorar la justicia, pero esta todavía está muy relacionada con la política, y cualquier congresista sería susceptible de que un enemigo político le armara un montaje para que previniera de ser elegido, incluso ella misma. Sería demasiado peligroso para la política colombiana. Sería, en el mejor estilo de Uribe, una Hecatombe. Ella pretende llevar iniciativas, por ejemplo, como la séptima papeleta, que fue el primordio de la actual constitución de Colombia, al escenario nacional, para por lo menos llamar a nuevas elecciones legislativas. Esta propuesta no cuenta con la apatía actual del electorado, y la satisfacción con las instituciones colombianas como la presidencia y las F.F.M.M. Con todo respeto por la admirable labor de la senadora Parody, es un poco ingenuo pensar que eso sería viable en la coyuntura actual.

Otro hecho importante es, si se cuestiona la legitimidad del congreso, por qué no se cuestiona igual la legitimidad de la elección presidencial. A pesar de la amplia votación que obtuvo Uribe, como se podría saber quién fue el que le dio los votos a quién, si Uribe a los ex congresistas, o los ex congresistas a Uribe. Sería una discusión que mas que sanar heridas, como lo harían fallos judiciales, levantaría ampollas amargas y profundas en la política colombiana, difíciles de sanar en el futuro mediato. El solo hecho de decir, como lo hace Parody, que no hay investigación presidencial contra Uribe es suficiente para legitimarlo es simplista y desacertado. El no ha tenido investigaciones judiciales porque las acusaciones contra el presidente son realizadas por un órgano político que es enteramente afín al presidente Uribe.

Si bien la propuesta es sana en el sentido de que eleva el debate nacional acerca de que hacer con un congreso deslegitimado, la vía constitucional no es una opción en la democracia, la vía constitucional es la única vía por la cual se deben esgrimir conflictos como el que Colombia está enfrentando actualmente.

PD: Buena la decisión de Uribe de cerrar las puertas a la dictadura de facto en Colombia.

PDD: Luis Fernando Velazco: ¿Un hombre corrupto? O cacería de brujas… Ojalá el afán de mostrar resultados, no se lleve a justos por pecadores.

Email: angel.paternina@gmail.com


Jul 15 2007

Uribe en la última encuesta

Mucho se ha comentado sobre la última encuesta del presidente Uribe y su ‘bajonazo’, pero lo que es cierto es que según Semana, esta no ha sido la encuesta donde el presidente Uribe ha habido menor favorabilidad. En diciembre de 2006 y en Febrero de 2007 la favorabilidad era del 65%, un punto menos, y esto es justo después de la reelección del presidente Uribe.

Creo que los medios deben de dejar de exagerar los resultados de la encuesta y verlas como son, que el 66% de los colombianos apoyan a su presidente, lo cual es ya bastante alto. Una cifra baja rondaría alrededor de los 50 ó debajo de 50 puntos. Esa cifra ya sería un obstáculo para conseguir los objetivos que el gobierno quiere. Y que realmente podría conseguir

Esto tampoco quiere decir que el gobierno debe quedarse quieto, esto es –como lo dijo la revista Semana-, un Campanazo de Alerta. Que el gobierno se ponga a trabajar en el acuerdo humanitario, que es uno de los factores que más presión política obtiene entre analistas (y de esta manera el electorado); castigar a los vinculados con la parapolítica hasta las últimas consecuencias; y redirigir esfuerzos para la disminución de la pobreza.


Jul 5 2007

Frase del día

4 de julio de 2007

El presidente Álvaro Uribe, reafirmó hoy su empeño en acabar con la “pesadilla de los terroristas” antes de concluir su mandato, pero advirtió que para lograrlo se precisa “una férrea voluntad nacional”.

Diario El País de Cali. 4 de julio de 2007

PD: Sencillamente imposible


Jul 5 2007

La izquierda colombiana y su tórrida relación con la guerrilla

La izquierda colombiana -hablo de el Polo, y excluyo específicamente el partido liberal- ha logrado muchas victorias, en la historia de Colombia pocos o ningún partido político ha acumulado tanto poder en tan poco tiempo como el Polo Democrático Alternativo. Con figuras tan importantes a nivel nacional como Luis Eduardo Garzón, Carlos Gaviria, Gustavo Petro, Jorge Robledo y algunas más, no menos importantes.

El partido ha montado una férrea oposición contra el gobierno de Álvaro Uribe, que ellos consideran de derecha. Y la han montado muy bien, tanto así que el gobierno, con el presidente a la cabeza, ha tenido que salir a dar explicaciones varias veces sobre sus conductas ante la opinión pública nacional e internacional; han conseguido que figuras tan importantes como Al Gore, ex vicepresidente de Estados Unidos se rehúsen a sentarse al lado del presidente Uribe; y con sus múltiples viajes a Washington –algo impensable 5 a 10 años atrás-, han logrado una animadversión demócrata contra el presidente colombiano. Todo esto hace que sean una opción viable y altamente posible de poder en el futuro cercano.

Pero lo que más lastima esas aspiraciones son las relaciones indirectas con la guerrilla de las FARC. La primera y más importante es que anteriormente en sus vidas algunos de los miembros de Polo fueron militantes en grupos guerrilleros, esto los lleva a entenderlos como ningún otro partido político puede, e inconscientemente darle una condición de beligerancia que estos grupos no tienen (ver este articulo). Otra relación indirecta serían las posiciones políticas que los miembros más radicales del Polo poseen. Estas posiciones se equiparan con las de las FARC y la ayudan en su objetivo de desestabilización política del país.

Es por eso que la opinión pública algunas veces equipara erróneamente las FARC con figuras importantes del polo como Gustavo Petro, que ciertas ocasiones con su radicalismo, consiente o inconscientemente terminan ayudando al grupo guerrillero. Esto es peligroso. Todo país necesita una oposición fuerte –aunque no radical-, que logre contrarrestar los errores que el gobierno de seguro cometerá, ya que, y puede que esto suene a cliché, nadie es perfecto. Algunas veces me preocupa el radicalismo con que Petro y algunos de sus colegas critican al gobierno, y sus cercanas relaciones con el gobierno de Hugo Chavez, eso no es bueno para la democracia. Una Izquierda tipo Lula-Bachelet es lo más adecuado y viable para un gobierno; y Petro, que tiene aspiraciones presidenciales, debería seguir ese camino. Porque una seudodemocracia como la que Chavez tiene instaurada en su país es peligrosa no solo para Colombia, sino para todo el continente. Con coerción de derechos fundamentales como el derecho a la expresión, una economía sustentada en el finito petróleo, relaciones internacionales tan peligrosas como las de Iran y Cuba, y su peligrosa carrera armamentista contra un enemigo desconocido.

 

Acualización: El Senador Gustavo Petro anunció la realización de un debate sobre las relaciones políticas entre las FARC y políticos del Caqueta. Buen camino si quiere convertirse en más mainstream.