El Polo a la delantera
La carrera para la alcaldía de Bogotá se calentó, o mejor dicho, se enfrió; con Samuel Moreno llevando una amplia ventaja sobre su rival Enrique Peñalosa, ex alcalde de Bogota y creador del sistema masivo de transporte público Transmilenio.
La increíble fuerza de la candidatura de Samuel Moreno radica básicamente en su partido, el Polo Democrático Alternativo (PDA), que en un futuro cercano tiene posibilidades reales de poder en Colombia. La política democrática da para todo, y esta campaña demuestra lo saludable que es para la democracia partidos fuertes que luchen por el poder de forma organizada en base a ideales y no a intereses económicos.
¿Quién iba a pensar que la candidatura de Moreno tendría tanta fuerza? Ni si quiera él mismo. Principalmente con un contendor tan fuerte como Enrique Peñalosa. Esa ventaja se debe a varios agentes, de los cuales casi ninguno tiene que ver con el carisma del candidato del Polo, teniendo que ver –como buen político que es Moreno– más con el aprovechamiento de los factores que lo llevaron allí. El primero de ellos es el mismo partido. Una coalición fuerte que incluye no solo a los simpatizantes de Moreno si no de la ex precandidata a la alcaldía Maria Emma Mejía. En este sentido la consulta popular del Polo fue todo un éxito, unió las bases y los esfuerzos electorales en un solo candidato, sin rencores ni luchas internas, pero sí en una sana discusión. El segundo factor es la administración Luís Eduardo “Lucho” Garzón, que ha sido exitosa en ganarse los votos de los sectores populares con los programas sociales que han calado positivamente en la población pobre de Bogota. “Lucho” es un alcalde con el cual se identifican, y por el cual confían, y quieren un candidato de su mismo partido que continúe con sus programas sociales.
El tercer punto sería el contendor Enrique Peñalosa; llegó arrogante, elitista y técnico. Eso no cala bien en el electorado. Transmilenio, su más grande realización, ha tenido acusaciones de ser lento e ineficiente, así como también de ser más caro que el sistema de transporte público regular. Además, el lema que Peñalosa escogió para esta campaña, “por una Bogotá aun mejor”, desprecia sectores pobres de la población, solo teniendo en cuenta la clase media alta y alta de la ciudad de Bogotá
¿Quien le puede decir a una persona luchando con que comer y sin poder trabajar que su vida está bien?
Es tal el desatino del lema, que enfatiza lo bueno que ha hecho “Lucho” Garzón en su administración y refuerza el Polo Democrático como una muy buena alternativa de poder.
Como cuarto y último factor en mi opinión están sus propuestas, la idea de no hacer Transmilenio por la carrera 7º le ha ganado votos y apoyo del Norte (mayoría pudiente), que de otra manera iría con el candidato independiente Enrique Peñalosa. La continuación de los comedores comunitarios, que ideó “Lucho” Garzón y que sin duda continuará Moreno tiene adeptos en la población pobre.
Desafortunadamente es muy tarde para realizar cambios, y lo que pegó, pegó. Y eso fue Samuel Moreno. Tiene que pasar algo fantástico –a veces común en este país macondiano- para que Peñalosa gane.
La única esperanza de Peñalosa es que las encuestas estén sumamente equivocadas, algo tampoco infrecuente en este país.






September 6th, 2007 at 6:24 pm
Con todo respeto my querido peñalisa por usted no votan sino los oligarcas de esta ciudad. o es que ya se le acabo el$$$$$$$$$$$, de los bolardos, no le parece que aun hoy en dia siguen siendo muy caros a $70.000.que pena hay mi doc.