La cultura del subdesarrollo

Angel Paternina

 

“El hombre es un animal político”
Aristóteles

 

En una misiva enviada al fiscal general 29 congresistas estadounidenses dicen que el proceso contra Ivan Cepeda, un activista de derechos humanos, tiene motivaciones políticas. La demanda la elevo el alcalde de San Onofre, que tiene a su vez investigaciones por relaciones por la parapolítica.

Es increíble que en el exterior sean más conscientes de la necesidad de oposición fuerte que aquí en Colombia. Aquí no puedes hablar mal de políticos corruptos porque te empapelan con citas judiciales, acusaciones infundadas, y en general, una campaña de desprestigio en contra tuya. Evidencias no importan, mientras se controlen jueces y fiscales. Desafortunadamente solo alguien más poderoso que tú puede hacerlo.

La ley de la Selva.

Esa una de las razones por las cuales estamos sumidos en la cultura del subdesarrollo, la cultura del tigre. Todavía el pueblo no puede definir políticas de estado, las manifestaciones son inocuas si no van acompañadas de verdaderos gestos personales de reconciliación consigo mismo y con la política.

Sindicatos depredadores, clase política corrupta, la ley de los favores, todo hace parte de lo mismo. La gente compra su voto por un día de comida, y quien los culpa, es un día más de vida. Escucho con resignación -pero la mayoría de veces con alegría- la mayoría de la gente decir “tengo un político, tengo un político, y me va a hacer un favor”: ilusiones de una cultura subdesarrollada.

Pero al fin y al cabo la pobreza no importa, la corrupción no importa y el hambre no importa, si la gente no se da cuenta del país en que vivimos.