Fin del Comunismo

El comunismo está muerto

 

El Comunismo está muerto como sistema económico y social

 

Angel Paternina

“Comunismo nunca ha llegado al poder en un país que no este trastornado por guerras, corrupción, o los dos”

John Fitzgerald Kennedy

Un fantasma recorre el mundo: el fantasma del fin del comunismo. Parafraseando a Karl Marx, en el inicio del Manifiesto del Partido Comunista, comienzo este articulo enumerando los factores por los cuales se puede considerar por muerto el sistema económico, político y social del comunismo. Aunque todavía hay algunos remanentes de esta ideología en países que se consideran comunistas y no comunistas, se puede afirmar con certeza que el comunismo pereció, y que las ideas de Marx no solo fallaron en lo fundamental, sino en como se iba a desarrollar esta supuesta revolución.

A lo largo de las décadas, desde que Karl Marx publicó el Manifiesto, muchos lideres revolucionarios han intentado establecer sistemas políticos validos con base en sus ideas, y esto pudo ser cierto por un corto periodo de tiempo, pero rápidamente se degeneraron a dictaduras, o resultaron en un empobrecimiento generalizado de la población. En muchos países, especialmente en la izquierda extrema, se retoman las ideas de Marx como si fuera la biblia, pero al llegar al poder estos elementos izquierdistas se dan cuenta de que los elementos que Marx dijo que había están, pero que la naturaleza humana, la naturaleza de la libertad los hacía imposible cambiar. Una vez en el poder, estos elementos izquierdistas extremos se dan cuenta que un político realmente interesado por su población es como un malabarista, balanceando lo que a su parte mejore la población en general y a la vez su propia imagen (lo cual si nos atenemos al principio de la naturaleza humana es inevitable). Solo unos cuantos países, que puedo contar con los dedos de la mano, han logrado tratar de aplicar completamente las ideas de Marx, pero todos han fallado, ya sea por el desgaste de una dictadura, los deseos de libertad, el hambre de la población, o la tiranía de los líderes. Todo influye en que estos países seudocomunistas no hayan logrado la consolidación de Marx proponía. Con todo esto: ¿Será que alguna vez existió el comunismo?

Marx se equivocó también en varias aseveraciones que realizó, por ejemplo que el socialismo, según él el precursor del comunismo, se daría pacíficamente en países industrializados con instituciones firmes, como Estados Unidos y Holanda, pero esto no ha ocurrido, ni ha estado remotamente cerca de ocurrir, probablemente por la satisfacción de los habitantes con sus instituciones -independientemente de sus líderes-, y por el desprecio por la perdida de la libertad que un gobierno comunista traería. A pesar de este desprecio por el comunismo en países industrializados, esto no ha impedido que en otros países se instauren gobiernos socialistas democráticamente elegidos, algo que Marx creyó imposible de realizar, porque según él, la burguesía lo prevendría. Pero lo que Marx no se dio cuenta, es que la belleza de una democracia participativa moderna programática y de opinión, es que los burgueses solo hacen parte de una minoría de la población, y la gran mayoría, lo que Marx llama el proletariado, son los que con su participación realmente eligen a sus representantes. En este momento, existen en el mundo cuatro países claramente autodefinidos como comunistas, Corea de Norte, Vietnam, China y Cuba. Sin embargo, ninguno de ellos ha logrado ser realmente un país comunista exitoso.

China y Vietnam se unieron al sistema capitalista al renunciar oficialmente a las doctrinas económicas marxistas a finales de la década de los 70 y en la década de los 80. Y han tenido un tremendo éxito, han estado creciendo desde entonces a un ritmo de al menos un 7% anual hasta hoy, lo cual es sorprendente para cualquier economía del mundo.

China desde finales de los 70 ha entrado en un proceso de renovación gigantesco, alejándose de forma progresiva pero segura fuera del comunismo. En este año renunció a la incapacidad de los ciudadanos de poseer propiedad privada, uno de los pilares fundamentales del comunismo de Marx. Además, ha entrado con fuerza a una de las organizaciones representativas del capitalismo hoy en día, la Organización Mundial del Comercio; ha estado comprando empresas alrededor del mundo, especialmente petroleras, para asegurar su subsistencia. Todo esto perfila a China, con su billón de habitantes, como la próxima superpotencia del planeta. Con todos estos avances o movimientos a favor del capitalismo nadie puede decir que China es comunista como Marx lo objetivizó.

Cuba por otra parte, nunca ha sido auto sostenible, siempre necesitó la ayuda de la U.R.S.S. para su subsistencia, con grandes cantidades de dineros y subsidios mientras Rusia era comunista. Eso le permitió realizar los avances en educación y salud que tan fielmente se le atribuyen a Fidel Castro, pero desafortunadamente, solo es eso. La coartación de la libertad de expresión, la pobreza de la población, los cientos de miles de habitantes que han escapado de la isla, todos demuestran que el régimen de Fidel Castro pasó de ser en sus comienzos un estado comunista a una dictadura represiva cuando la mayoría de la población rechazó ese régimen. Y todavía valientemente lo están haciendo.

Corea de Norte no es un estado comunista, y nunca lo ha sido, es un régimen militar, que tiene sumida a la población en la más profunda de la pobreza y la desinformación, y con unas fuerzas militares capases de aterrorizar cualquier país.

Rusia es un caso aparte, ella comenzó su estado comunista con Lenin a comienzos del siglo pasado y por un tiempo lograron establecer o tratar de instaurar el comunismo de forma exitosa. Todo esto ocurrió hasta que llegó Stalin al poder, que con su manía paranoica destruyó los pocos logros que Lenin había hecho. Y lo convirtió en una dictadura, matando a amigos y enemigos. Es tal vez por eso que Rusia había sido tan resistente, sino hasta hace muy poco a una economía capitalista. Otra causa de esta resiliencia es que a pesar de las limitaciones rusas, era considerada una superpotencia en los tiempos de la guerra fría, y en la política interna rusa eso era causa de orgullo y entereza frente a las dificultades de la población.

Recientemente Rusia no solo se ha convertido al capitalismo, sino que es un abanderado de él, tal como lo es China y su avance. Rusia tiene merito en este sentido no solo por la cantidad de población que ha sido llevada a las ideas capitalistas –como China–, sino por lo profundo del cambio hacia este sistema que se instauró al principio de los 90. Ahora, Rusia es un país con una economía vibrante, con jóvenes que no han vivido el sistema comunista y que probablemente no estén dispuestos a renunciar a las ganadas libertades de la democracia.

Las ideas comunistas han tenido mucho impacto en la historia de este último siglo, justificando guerras, revoluciones y coartaciones de la libertad en todo el mundo. Además de ser la base de las ideas de la extrema-izquierda y la izquierda misma alrededor del mundo. Por último, yo no estoy advocando por el capitalismo, que es un sistema –que hasta ahora- se muestra incompleto y excluyente, pero es lo mejor que tenemos.